VIAJE A LA LUNA

Veníamos de recoger hojas, volvíamos a su casa. Los dos cogidos de la mano, bailando mientras yo cantaba “tengo tu amooooooor”.

Marcos: TITAAAAAAAAAAA, MIRA LA LUNAAAAAAAAA

Yo: ¡Síiiii! ¡Está preciosa!

M: Los rayos de la luna están fríos, tita… ¿Te parece bien si esta noche te quedas a dormir en mi casa y nos vamos a la luna?

Y: No puedo, cariño, pero si quieres quedamos en la luna y nos vemos allí.

M: ¡Vale! Mira, yo me convierto en libélulo y tú en hada y nos vamos juntos… No te preocupes que yo te agarro… Y le pego pellizcos a la luna en la cara para que no tenga frío.